ICEC UMAG participó de Congreso Nacional y Latinoamericano en medio del estallido social

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Educadora Sonia Gallardo, de la escuela Hernando de Magallanes de Punta Arenas.

El calentamiento global, considerado a estas alturas como “emergencia climática”, fue el tema central del X Congreso Nacional y Latinoamericano de Educación en Ciencias, que se llevó a cabo el 06, 07 y 08 de noviembre en Santiago de Chile. En torno al título “La educación en ciencias y el cambio climático”, se reunieron 400 personas, entre educadoras y docentes del Programa Indagación Científica para la Educación en Ciencias (ICEC), estudiantes de pregrado y profesores extranjeros, quienes participaron exponiendo pósters, presentando ponencias, haciendo una muestra didáctica para compartir prácticas efectivas, compartiendo en talleres prácticos sobre el diseño y aprendizaje de estrategias orientadas al currículo en ciencias, o simplemente conociendo experiencias de sus colegas.

Pese a llevar dos semanas de clases, la cohorte 2019 de ICEC UMAG participó del encuentro con docentes del ciclo de formación y de la comunidad de aprendizaje. El desafío era presentar trabajos relacionados con la indagación científica, los problemas sociocientíficos, la educación ambiental, el cambio climático, el docente de ciencias como investigador en el aula, entre otros. Así lo hizo la educadora Sonia Gallardo, de la escuela Hernando de Magallanes de Punta Arenas, con una ponencia referida a los insectos dulceacuícolas.

“En 15 días, preparar trabajos para llevar al Congreso, fue una tarea titánica (para la) que tuvimos que recurrir mucho a las voluntades y al tiempo de los docentes expositores”, explicó el Coordinador Académico de ICEC UMAG, Alan Maldonado. Porque no sólo presentó Sonia, sino también Carola Mancilla, profesora de Educación Parvularia de la Escuela Argentina, quien instaló un stand con el proyecto “El patio del colegio, un hábitat para aves urbanas”.

“Todo funcionó muy bien. Fueron bien evaluados. Tuvieron una muy buena acogida sus proyectos, porque eran experiencias exitosas que ya venían trabajando”, afirma Maldonado, quien también valoró el hecho de que fuera posible llevar a cabo el Congreso, en medio del estallido social.

Contexto social de crisis

Carola Mancilla, profesora de Educación Parvularia de la Escuela Argentina, instaló un stand con el proyecto «El patio del colegio, un hábitat para aves urbanas».

El consenso es que desarrollar el Congreso en este contexto de movilización nacional, enriqueció mucho la discusión. “Entre los profesores, aparte de conversar sobre sus experiencias pedagógicas, conversaban sobre qué era lo que estaba sucediendo en cada una de sus regiones, cuál era la realidad que encontraban, qué es lo que esperan de esta lucha social, y que se traduzca en política educativa. O sea, estamos todos esperando ver qué sucede en la educación, y sobre todo ellos que están en el aula, día a día”, reflexionó el coordinador.

Karina Urrutia Escalona, Educadora Diferencial del Instituto Don Bosco, afirma que la instancia nacional le sirvió para ver qué tan efectiva puede ser su idea de proyecto, que consiste en continuar la iniciativa del huerto escolar que iniciaron sus colegas de prebásica de su mismo establecimiento, en cohortes anteriores de ICEC. “01.05 Queremos hacer una articulación para que los niños que egresan de kínder y pasan a primero básico, no pierdan el proyecto, que tiene que ver con el huerto, sino que también las áreas verdes se puedan insertar dentro del IDB. Y que éstas también tengan el fin de que los niños, cuando tengan crisis, las plantas puedan tener también un fin terapéutico (1.25)”. Una tarea histórica, pues el edificio donde estudian los menores tiene más de un siglo de existencia, y está hecho, completamente, de concreto.

Su par del Colegio Pierre Faure, Karen Oyarzún Rivas, también participó del Congreso. Dice que salió de él sintiendo más ganas de perfeccionarse porque, en el fondo, la ciencia va cambiando al docente. “03.42 Compartir con profesores de otras áreas y de diferentes lugares es súper motivante, súper enriquecedor, porque, independientemente de que estamos en el mismo país, las zonas son totalmente distintas 03.55”. De hecho, cree que la indagación puede ser un aporte en mantenerse despiertos como ciudadanía, y en encontrar soluciones para los problemas del país.

Sus palabras son reforzadas por Alan Maldonado. “Yo creo que la indagación juega un rol fundamental en el despertar de las conciencias, o sea, ya no existe esta educación bancaria que ya no es sostenible en el tiempo, en que yo paso mis conocimientos a un educando, o sea, ya no existe esa unidireccionalidad en la educación. La indagación científica busca que todos sean partícipes y co construyan sus propios conocimientos, (…) formar ciudadanos responsables con un pensamiento crítico, y si la persona tiene un pensamiento crítico es capaz de cuestionar lo que está sucediendo en un momento determinado, pero a su vez también, plantear soluciones”.

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