Prof. Carlos Montenegro: “debemos quebrar ese marco y sacar a los niños a terreno”

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El profesor Carlos Montenegro (al centro) junto al coordinador académico e institucional del Programa ICEC UMAG, Alan Maldonado (a la izquierda) y Leonardo Velásquez (a la derecha), respectivamente.

 

Proveniente de la Región de Valparaíso, el profesor Carlos Montenegro, asistió como invitado a la Muestra de Aprendizaje organizada por el Programa ICEC de la Universidad de Magallanes, donde exhibió en detalle el trabajo de indagación en “Arqueoastronomía” que realiza con los estudiantes de la escuela rural El Sauce de la comuna de Los Andes como encargado de la academia de Astronomía del establecimiento.

El docente, es parte del programa ICEC de dicha región -el cual es ejecutado en alianza con la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV)- y este año, gracias al Congreso Internacional que se celebró en agosto, pudo conocer de cerca la experiencia de los profesores magallánicos a cargo del coordinador académico de ICEC UMAG, Alan Maldonado, quien le cursó la invitación a participar de la Muestra.

En su visita, pudimos conversar con él sobre sus inquietudes científicas y el proceso de enseñanza en sus alumnos y alumnas:

¿De qué trata este trabajo denominado “arqueoastronomía”?

“Consiste en abordar el rescate patrimonial de nuestros antepasados, el tema de la arqueoastronomía, es decir, la astronomía y la mezcla con la arqueología. Y es un trabajo de campo, porque es muy poco lo que se hace en aula, las unidades se basan en proyectos a partir de las habilidades que tenga cada uno de los estudiantes y esas habilidades se trabajan en terreno. No hay muchas pruebas, lo que hay son trabajos en terreno”.

¿Cómo surgió? ¿Cuál es su base?

“Estamos viendo específicamente lo que descubrimos, que fue un observatorio incaico en el Aconcagua. Empezamos con actividades relacionadas con el We Tripantu, el año nuevo de los pueblos originarios y de ahí surgió la idea porque nos encontramos mucho arte rupestre, muchas ruinas dentro de este cerro que está a la ladera de nuestra escuela. Entonces empezamos a estudiar qué es lo que había y encontramos petroglifos, encontramos cerámicas, después los niños tuvieron que ver a qué período pertenecían, ahí supieron que al período incaico e investigando nos pudimos dar cuenta que solamente lo habían estudiado antes en invierno, lo que nos sirvió para trabajar lo que pasaba en el cerro durante ciertos períodos como los dos solsticios, los dos equinoccios, etc. A raíz de eso, pudimos encontrar mucha evidencia, que nunca había estado escrita, no había fotografías por ejemplo, entonces pudimos trabajar con un ciclo completo”.

De ahí también surgieron otros proyectos: el tema de contaminación lumínica, el tema del estilo del arte rupestre, ver la relación que tienen los petroglifos con las constelaciones incaicas, buscar el nombre de cada estrella, etc.”

¿Qué valor tiene para ti estar presente en esta Muestra?

“El tema del aprendizaje que uno puede tener, tratar de replicar y explicar a los niños que hay cosas mucho más interesantes que se pueden estudiar, por ejemplo la Astronomía. Yo me encontré con muchos niños que me hablaban mucho de la Astronomía, pero no tenían telescopio, no tenían cómo hacer un trabajo astronómico entonces la idea principal fue tratar de potenciar un poco el tema, tratar de darles herramientas súper básicas, súper sencillas y prácticas que se puedan replicar con los profesores, esa era la idea, tratar de traspasar el conocimiento que uno tiene”.

¿Cómo fue tu experiencia ICEC y cómo buscas traspasarla a los niños para incentivar el estudio de las ciencias?

“La ciencia la podemos hacer aquí y en la quebrada del ají. Hay maneras súper didácticas, hay que hacer trabajos prácticos, muchos dirán que es complejo pero al contrario, es sencillo, simple, son cosas que muchas veces tenemos a la mano, a la vista, en cualquier lugar… es cosa de utilizar una metodología distinta, debemos quebrar ese marco y sacar a los niños a terreno, buscar evidencias, tratar de sacar del encasillamiento que tenemos a los niños en el aula, buscar otras iniciativas.

El otro trabajo importante que hay, es el trabajo en comunidad. Por ejemplo, en mi colegio, participa desde la tía que hace el aseo, hasta los apoderados, dentro de lo que es el trabajo colaborativo, la fonoaudióloga, el psicólogo, el psicopedagogo, el director y así… entonces todos estamos trabajando en conjunto, basados en desarrollar y potenciar las habilidades de los niños”.

 

 

 

 

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